Selva de Ideas

EL CENSO DE AUTO IDENFICACIÓN ÉTNICA Y EL AGRO
 

 

 

 

El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) realizará en setiembre de este año el XII Censo de Población, VII de Vivienda y III de Comunidades Indígenas. Por primera vez en la historia censal se incluirá la pregunta de autoidentificación étnica. En una nación como el Perú, multilingüe, multicultural y multiétnica, pero con un Estado monocultural de origen colonial y con profundas fracturas de racismo y exclusión y donde, además, la mayoría de la población del campo tanto de los Andes, la Costa y la Amazonía que producen el 70 por ciento de los alimentos que consume el país tiene un origen indígena u originario, este censo con autoidentificación étnica será una verdadera caja de pandora por los resultados imprevistos que seguramente arrojará.

En el Perú de hoy (como el de ayer) la Constitución de 1993 y el derecho internacional y las políticas públicas reconocen explícitamente las identidades originarias, las lenguas, las culturas, las tradiciones y el derecho a la tierra y el territorio de los pueblos ancestrales, pero en la realidad, en los hechos, todo el sistema parece montado contra los indígenas: la salud, la educación, la economía y la justicia.

Hay que imaginar entonces lo que los encuestados responderán a las preguntas de que si son quechuas, aymaras, indígenas amazónicos, negros, blancos, mestizos u “otros”, de acuerdo a sus costumbres y sus antepasados.

Los censos de los años 1940, 1961, 1970, 1981, 1993 y 2007 son pruebas irrefutables de que en el Perú, un país de débil integración, social y económicamente desigual, con una economía informal que ronda el 70%, con una corrupción endémica, entre otros males, estamos también en un proceso de invisibilización de los pueblos indígenas u originarios.

Veamos. En los seis censos que se han realizado, entre 1940 y el 2007, la población blanca y mestiza aparece en un rango del 52.9%; la población indígena representa el 45.9%; la amarilla, el 0.7 y la negra, con 0.5%. Pero entre los censos de 1961 y del 2013, la invisibilización indígena, sobre todo en lo referente a la lengua, un registro fundamental de identidad, ya revela un país casi monolingüe: hablantes de castellano, 87.8%; de quechua, 11.4% aymara, 0.46%; lenguas indígenas amazónicas, 2.6 y 0.2%

 

NO SÓLO LA VISIBILIZACIÓN ESTADÍSTICA

En el foro público titulado: “Autoidentificación étnica en el Perú y el Censo 2017” organizado por la congresista ayacuchana Tania Pariona Tarqui, en la sala “José Faustino Sánchez Carrión” del Congreso de la República, el siete de este mes, y al que fue invitado este columnista como expositor, se pusieron en debate y análisis los posibles buenos resultados de este censo y también sus limitaciones.

Quizás el posible mejor resultado del censo con autoidentificación étnica sea la visibivilización estadística de la población indígena andino-amazónica y por tanto de la población rural. Aunque, los expertos que hemos consultado sospechan que algunos indígenas para no ser considerados ciudadanos de “tercera clase” y “enemigos de la modernidad”, calificación que usa Alan García Pérez para los indígenas amazónicos, optarán por ser “mestizos” o marcarán por “otros”.

Pero la visibilización estadística no es suficiente como resultado de esta encuesta. Se necesita y requiere de otras visibilidades, sociales, políticas, económicas y culturales.

 

PAQUETAZOS NORMATIVOS

Esta visibilidad integral es más urgente que nunca en el Perú actual, donde los “paquetazos” normativos de los gobiernos de Humala —ahora en prisión— y de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) han debilitado las normas de regulación ambiental y de seguridad de las tierras y territorios indígenas, abriendo las puertas de la Amazonía a un proceso de neolatifundización. En el Perú de hoy, el proceso de titulación de las tierras y territorios indígenas está paralizado por la presión de las multinacionales extractivistas; porque además la Ley de Consulta Previa de los Pueblos Indígenas los gobiernos de Humala y PPK lo han convertido en un instrumento jurídico de manipulación y división. Prueba de ello es que el 49.6% de las tierras y territorios de las Comunidades Campesinas tienen superposición minera.

El censo con autoidentificación étnica según el INEI ayudará y contribuirá, gracias a la visibilidad estadística a promover cambios en el país, a mejorar la asignación de recursos, a ubicar polos de desarrollo para priorizar la inversión pública, a identificar a las poblaciones más vulnerables, a mejorar el diseño de las políticas públicas y a una mejor caracterización de la fuerza laboral, entre otros fines.

Los resultados del censo deben visibilizar, además de los pueblos indígenas, a la población rural y la búsqueda de soluciones de los graves problemas que enfrenta la pequeña y mediana agricultura en nuestro país, convertida por los últimos gobiernos en la última rueda del coche. Lo que no ocurre en otros países. Actualmente, en el mundo hay un billón y medio de pequeños agricultores, que producen alimentos para dos mil millones de habitantes del mundo. La mayoría de ellos son propietarios de sólo dos hectáreas y poseen el 12% de las tierras del planeta.

El censo es sólo una herramienta. “Pero una herramienta que debe promover el gran tema de la identidad, la afirmación cultural, el manejo y planificación del territorio y las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático, además de la educación intercultural bilingüe”, resume el Dr. Tirso Gonzáles, sociólogo de la Universidad de Wisconsin y de Berkeley y experto nacional e internacional en pueblos indígenas del Perú y América Latina.

 

 

 

 

   
 


AGRONOTICIAS EDITORES Jr. Pablo Bermúdez 285-202, Jesús María, Lima 11, Perú.

Teléfonos: (01) 4338632 y 4338650 Fax: (01) 4339574 Nextel: 123*2219 123*2220 y 417*446
Celulares: 990369082 RPM #615702 990370622 RPM #615701

Correos electrónicos:
agronoticias@speedy.com.pe prensa@agronoticiasperu.com agronoticiasperu@gmail.com

Página web:
www.agronoticiasperu.com